domingo, 5 de agosto de 2012


Un día te despiertas tocando las nubes y al día siguiente te acuestas con mil heridas que ya no tienen cura, te das cuenta de todo lo que tuviste y que por una remota razón ya no tienes. Te das cuenta de que toda la felicidad que hace unos pocos días tenías a desaparecido dando paso a un dolor inexplicable, te sientes solo, vacío, muerto por dentro... Piensas en lo que has hecho mal, si no eres suficiente para ella o simplemente, piensas en morirte mientras lloras cada noche.
Te sientes vacío mirando el techo de tu habitación mientras las lágrimas van cayendo por tus mejillas, pero ya nada tiene remedio, ella no volverá jamás por mucho que llores. Una rabia profunda se apodera de ti y entre lágrimas golpeas la pared una y otra vez para desahogarte, pero eso no tiene ningún efecto positivo, tan solo te destrozas los nudillos y vuelves a caer en la cama llorando.
Sufres días, meses, incluso años... Pero todo es en vano, la gente te intenta ayudar y lo único que haces es despreciarlos a todos, solo quieres estar con ella pase lo que pase, solo quieres morirte si no estás a su lado.